Entonces, varias organizaciones no gubernamentales de Europa y América del Norte han comenzado a las campañas de la estructura de boicotear el consumo de maderas tropicales.
La idea era reducir la demanda, resultando en una menor presión sobre los bosques tropicales.
La respuesta de la industria forestal a las presiones y los movimientos de un boicot fue la utilización de declaraciones y sellos propios, o entidades controladas por ellos, que acredite que los productos manufacturados "verde". En los años 90, algunas organizaciones no gubernamentales han analizado la exactitud de las certificaciones de auto.
El resultado fue que casi todos los auto-certificación no se puede establecer con una clara y objetiva sobre el terreno y una parte importante de los sellos eran completamente falsas.
A finales de los años 80 comenzó a WWF - en muchos países y especialmente en Inglaterra - un diálogo con los importadores y consumidores de maderas tropicales para eliminar la delincuencia estos "certificados auto" y apoyó la creación de un sistema universal de certificación, con criterios claros y pueden ser auditados y controlados por instituciones independientes.
En 1990 había un embrión de lo que se convertiría en el FSC, que sólo fue formalmente estructurado en 1993. De 1990 a 1993 se desencadenaron los procesos de consulta en diferentes países con el objetivo de apoyar el proceso de creación de esta nueva institución.
Se necesita acerca de la oportunidad, viabilidad, riesgos y estrategias para la creación de un sistema internacional de certificación. En Brasil, esta información fue coordinado por el grupo de ONG que trabaja para la política forestal. Durante seis meses se organizaron varios talleres en Piracicaba, Belo Horizonte, Brasilia, Belém y São Paulo, y se enviaron cuestionarios a más de 300 instituciones e individuos en el sector forestal.
Así, en octubre de 1993 se celebró en Toronto, el Patronato de la Fundación del FSC, con la participación de los representantes del Norte y del Sur, dividida en salas sociales, ambientales y económicos. A la reunión asistieron más de 10 brasileños y Brasil fue el país más representado en la institución. En la actualidad la sede de la ONG se encuentra en Bonn, Alemania.
Categorías de certificación FSC:
De manejo forestal: Se evalúa la gestión ambiental, social y económico de una unidad de bosque en particular. Es importante destacar que la evaluación se extiende más allá de los límites de la propiedad con el fin de verificar la relación de la institución con sus vecinos. Para ello, se hacen consultas públicas con las partes interesadas, como ONG de la región, sindicatos, etc. El manejo forestal sigue la línea de triple cuenta de resultados:
Cadena de custodia (COC): Este concepto se aplica a los empresarios que procesar las materias primas procedentes de bosques certificados. Al final se asegura la trazabilidad del producto. En este modo, los gráficos se puede estar seguro, aserraderos, industria de pulpa y papel, industria cosmética, industria del mueble, las destilerías, las empresas en general, utensilios de madera, etc.
Los siguientes son los 10 principios del FSC:
Principio 1: Cumplimiento de las leyes y los principios del FSC
El manejo forestal deberá respetar todas las leyes del país donde opera, los tratados y acuerdos internacionales firmados por Turquía, y cumplir con todos los Principios y Criterios del FSC.
Principio 2: Las responsabilidades y los derechos de propiedad y uso de la tierra
Los derechos de uso de propiedad y de largo plazo a la tierra y los recursos forestales, deberán estar claramente definidos, documentados y legalmente establecidos.
Principio 3: Derechos de los Pueblos Indígenas
Los derechos legales y consuetudinarios de los pueblos indígenas a poseer, usar y manejar sus tierras, territorios y recursos deberán ser reconocidos y respetados.
Principio 4: Relaciones con la Comunidad y Derechos de los Trabajadores
Las actividades de manejo forestal deberá mantener o elevar el bienestar económico y social a largo plazo los trabajadores forestales y las comunidades locales.
Principio 5: Beneficios del Bosque
El manejo forestal deberá promover el uso eficiente de los productos forestales y servicios múltiples para asegurar la viabilidad económica y una gama amplia de beneficios ambientales y sociales.
Principio 6: Impacto Ambiental
El manejo forestal deberá conservar la diversidad biológica y sus valores asociados, los recursos hídricos, los suelos, y los frágiles ecosistemas y paisajes y único, y de esta manera, mantener las funciones ecológicas y la integridad del bosque.
Principio 7: Plan de Manejo
Un plan de manejo - de acuerdo a la escala e intensidad de las operaciones propuestas - deberá ser escrito, implementado y actualizado. Los objetivos a largo plazo de la gestión forestal y los medios para alcanzarlos deben estar claramente definidos.
Principio 8: Monitoreo y Evaluación
El monitoreo debe realizarse - de acuerdo a la escala e intensidad del manejo forestal - para evaluar el estado del bosque, el rendimiento de los productos forestales, la cadena de actividades de manejo y sus impactos ambientales y sociales.
Principio 9: Mantenimiento de los bosques de alto valor de conservación
Las actividades de manejo forestal en bosques con alto valor de conservación mantendrán o incrementarán los atributos que definen a dichos bosques. Las decisiones relacionadas con los bosques de alto valor de conservación se debe considerar siempre en el contexto de un enfoque rogatorias.
Principio 10: Plantación
Las plantaciones deberán ser planeadas y manejadas de acuerdo con los Principios y Criterios de 1-9, y el Principio 10 y sus Criterios. Si bien las plantaciones pueden proporcionar un arreglo de beneficios sociales y económicos, y contribuir a satisfacer las necesidades mundiales de productos forestales, se recomienda que complementar el manejo de, reducir la presión, y promover la restauración y conservación de los bosques naturales.